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lunes, 16 de noviembre de 2015

Los trece signos del teatro



La siguiente publicación hace una ejemplificación de los trece signos del teatro aplicados a la obra "EL MEDICO A PALOS" DE MOLIERE. Dentro del análisis se pueden identificar varios signos que son obvios, pero otros no, estos se detallan por separado donde según la lectura e imaginación de lector pueden estar presentes. Los trece signos del teatro son:

Del actor:


  • Palabra.
  • Tono.
  • Mímica.
  • Gesto.
  • Movimiento.
  • Maquillaje.
  • Peinado.
  • Traje.


 Del escenario, externos al actor:


  • Accesorios.
  • Decorado.
  • Iluminación.
  • Música.
  • Sonido.


EL MEDICO A PALOS
Comedia en tres actos, en prosa
MOLIERE
PERSONAJES
DON JERONIMO
BARTOLO
DOÑA PAULA
MARTINA
LEANDRO
GINES
ANDREA
LUCAS




Palabra: La palabra se hace presente en todo el desarrollo de la obra, como un simple monologo o como una conversación entre los actores, por ejemplo.
BARTOLO. ¡Vágate Dios, y qué durillo está este tronco, El hacha se mella toda, y él no se parte... 

¡Mucho trabajo es éste!... Y como hoy aprieta el calor, me fatigo y me rindo y no puedo  más... Dejémoslo y será lo mejor, que ahí se quedará para cuando vuelva. Ahora vendrá bien un rato de descanso y un cigarrillo, que esta triste vida otro la ha de heredar... Allí viene mi mujer. ¿Qué traerá de bueno?
ó
MARTINA. Holgazán, ¿qué haces ahí sentado, fumando sin trabajar? ¿Sabes que tienes que acabar de partir esa leña y llevarla al lugar, y ya es cerca de mediodía?
BARTOLO. Anda, que si no es hoy será mañana.
MARTINA. Mira qué respuesta.
BARTOLO. Perdóname, mujer. Estoy cansado, y me senté un rato a fumar un cigarro.
MARTINA. ¡Y que yo aguante a un marido tan poltrón y desidioso! Levántate y trabaja. 
BARTOLO. Poco a poco, mujer; si acabo de sentarme.
MARTINA. Levántate.

Tono: Este elemento es muy importante en una obra, con él se define el entendimiento del receptor se debe de tener una claridad al momento de hablar así como un buen volumen correcto a hablar, sin olvidar la dicción del actor, este signo actúa conjuntamente con la palabra ya que ambos son signos lingüísticos. Como ejemplo tenemos el siguiente párrafo donde varía la intensidad del tono,

BARTOLO. Mira, mujer, que me vas enfadando. (Se levanta desperezándose, encaminase  hacia el foro, coge un palo del suelo y vuelve)
MARTINA. Y ¿qué cuidado me da a mí, insolente?
BARTOLO. Mira que te he de cascar, Martina.
MARTINA. Cuba de vino.
BARTOLO. Mira que te he de solfear las espaldas. MARTINA. Infame.
BARTOLO. Mira que te he de romper la cabeza.
MARTINA. ¿A mí? Bribón, tunante, canalla. ¿A mí?
BARTOLO. (Dando de palos a MARTINA.) ¿Sí? Pues toma.
MARTINA. ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
BARTOLO. Este es el único medio de que calles... Vaya, hagamos la paz. Dame esa mano.
MARTINA. ¿Después de haberme puesto así?
BARTOLO. ¿No quieres? Si eso no ha sido nada. Vamos.
MARTINA. No quiero.
BARTOLO. Vamos, hijita.
MARTINA. No quiero, no.
BARTOLO. Mal haya mis manos, que han sido causa de enfadar a mi esposa... Vaya, ven, dame un abrazo. 
Mímica: Este signo debe estar presente en casi toda la obra ya que dan mayor significado a la palabra y todos los actores hacer uso de este recurso en la obra. Por ejemplo en el siguiente texto don de se harán signo de admiración y extrañeza en los actores,



MARTINA. No, señor. Es un hombre extravagante y lunático, va vestido como un pobre patán, hace empeño en parecer ignorante y rústico, y no quiere manifestar el talento maravilloso que Dios le dio.
GINÉS. Cierto que es cosa admirable, que todos los grandes hombres hayan de tener siempre algún ramo de locura mezclada con su ciencia.
MARTINA. La manía de este hombre es la más particular que se ha visto. No confesará su capacidad a menos que no le muelan el cuerpo a palos; y así les aviso a ustedes que si no lo hacen no conseguirán su intento. Si le ven que está obstinado en negar, tome cada uno un buen garrote, y zurra, que él confesará.
Nosotros, cuando lo necesitamos, nos valemos de esta industria, y siempre nos ha salido bien.
GINÉS. ¡Qué extraña locura!
LUCAS. ¿Habrase visto hombre más original?

Gesto: Este signo está presente en varias situaciones de la presentación ya que permite dar una mejor comprensión al mensaje hablado e involucra el movimiento del cuerpo como por ejemplo,

LUCAS. ¿Vamos bien por aquí a Miraflores?
MARTINA. Sí, señor (Señalando adentro por el lado derecho.) Ve usted aquellas tapias caídas junto aquél noguerón? Pues todo derecho.
GINÉS. ¿No hay allí un famoso médico que ha sido médico de una vizcondesita, y catedrático, y examinador, y es académico, y todas las enfermedades las cura en griego?
ó
D. JERÓNIMO. Esta doncella es mujer de aquél. (Señalando a LUCAS.)
ó
BARTOLO. (Acercándose a ANDREA con ademanes y gestos expresivos.) ¿Conque usted es mujer de ese mocito?
ANDREA. Para servir a usted.

Movimiento: El movimiento esta marcado en todo actor ya que al desplazarse de un lado a otro y salir por la puerta derecha,  izquierda o por el foro permite generar dicho signo pero se ve más enmarcado en lo siguiente,  

BARTOLO. Pues, señor, ya está visto. Esto de escabullirse es negocio desesperado... ¡ El maldito, con achaque de la compostura del cuarto, no se mueve de allí!... ¡Ay, pobre Bartolo!... (Paseándose inquieto por el teatro.) Vamos, pecho al agua, y suceda lo que Dios quiera.

Maquillaje: Representa todas las áreas descubiertas de cada uno de los actores en la obra, dadas la forma de comportarse durante el desarrollo de la misma la impresión dada de cada uno de ello es:
PERSONAJES
DON JERONIMO:
Señor de barba bien recortada, aspecto de un señor mayor.
BARTOLO:
Como leñador, señor cuarentón con expresión de cansancio y barba mal cuidada.
DOÑA PAULA:
Joven de década de los 20, guapa, y con un semblante pálido por su supuesta enfermedad.
MARTINA:
Mujer de de década de los 30 llegando a los 40, aspecto sencillo y con señas del paso del tiempo.
LEANDRO:
Joven de década de los 20 igual que doña PAULA da la impresión de ser bien parecido y elegante.
GINES:
Señor de mediana estatura y llegando a los 40 de clase media.
ANDREA:
Mujer refinada llegando a la década de los 40 da la impresión de ser una mujer que se cuida.
LUCAS:
Hombre pasado de los 40, elegante, de la clase media refinado y con cierto conocimiento de todas las cosas.


** Estas son las apariencias imaginadas de cada uno de los actores de la obra.

Peinado: Esta bien marcado el uso de sombrero a lo largo del desarrollo de la obra dan la apariencia de tener unos recorte de cabello formal (actores masculinos) a diferencia de Bartolo al inicio como leñador, debe de tener el cabello alborotado y sucio por el trabajo.
En el caso de las mujeres, doña Paula y Andrea dan la impresión de tener un peinado elegante por el personaje representado, Martina su peinado es el de una mujer de campo, trabajadora  y ama de casa.

Vestuario: traje (Vestuario): El vestuario es indispensable para dar a conocer la época que se está representando da la impresión y por la forma de hablar que se está en el siglo xvII. Don de los dueños de tierras y personas de una sociedad media alta vestían de traje sastre. Y las personas comunes y corrientes (viven en el campo), lo hacían de una forma sencilla como en la siguiente descripción,

MARTINA. Don Bartolo. Fácilmente le conocerán ustedes. El es un hombre de corta estatura, morenillo, de mediana edad, ojos azules, nariz larga, vestido de paño burdo con un sombrerillo redondo.


Accesorios: Representan todos los elementos (objetos) que ayudan al medio en que actúan como por ejemplo, Sobreros, Arboles, Leña, Basto, sillas, etc.

MARTINA. Pero, sobre todo, acuérdense ustedes de la advertencia de los garrotazos.
GINÉS. Ya, ya estamos en eso.
MARTINA. Allí, debajo de aquel árbol, hallarán ustedes cuantas estacas necesiten.
LUCAS. ¿Sí? Voy por un par de ellas. (Coge el palo que dejó en el suelo BARTOLO, va hacia  el foro y coge otro, vuelve y se le da a GINES.)
Decoración: El decorado es el encargado de dar el tiempo y espacio en el cual se realizo la historia, de acuerdo al escritor se tiene,

La escena representa en el primer acto un bosque, y en los dos siguientes una sala de casa articular, con puerta en el foro y otras dos en los lados. La acción comienza a las once de la mañana, y se acaba a las cuatro de la tarde.

Iluminación: Este signo debe de estar presente en toda la obra ya que enfatiza las escenas por ejemplo en los momentos en los que cada personaje habla consigo mismos, se puede crear una iluminación más fuerte en el actor que lo hace.

Música: debe estar presente en varias de las situaciones que se presenten en el desarrollo de la obra el único momento claro de música en la lectura se encontró,

BARTOLO. En el alcázar de Venus, junto al dios de los planetas, en la gran Constantinopla, allá en la casa de Meca, donde el gran sultán baja, imperio de tantas fuerzas, aquel Alcorán que todos le pagan tributo en perlas; rey de setenta y tres reyes, de siete imperios... (Bebe.)
De siete imperios cabeza; este tal tiene una hija que es del imperio heredera.



Sonido: dentro del signo del sonido se pueden incluir todos los sonidos naturales y artificiales o efectos de sonido que den realce en la obra como por ejemplo,
  • Sonido del hacha al rajar trozos de leña.
  • Sonido de golpes con un trozo de madera con un sonido algo exagerado hacerla una situación cómica al momento de ser golpeada por Bartolo.
  • Una puerta al entrar o salir algún personaje. 
 

1 comentario:

  1. Los signos los introduce el autor en las acotaciones y ahí que no sea necesario escribir grandes párrafos para descubrir determinado signo. Por ejemplo, La Mímica del rostro se presenta con la risa en el siguiente parlamento. Don JERÓNIMO. Vaya, gracias a Dios que ríe la pobrecita.
    BARTOLO. ¡Bueno! ¡Gran señal! ¡Cuando el médico hace reír a las enfermas es linda cosa... 6/10

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