La siguiente publicación hace una ejemplificación de los
trece signos del teatro aplicados a la obra "EL MEDICO A PALOS" DE
MOLIERE. Dentro del análisis se pueden identificar varios signos que son obvios, pero otros no, estos se detallan por separado
donde según la lectura e imaginación de lector pueden estar presentes. Los trece
signos del teatro son:
Del actor:
- Palabra.
- Tono.
- Mímica.
- Gesto.
- Movimiento.
- Maquillaje.
- Peinado.
- Traje.
Del escenario, externos al actor:
- Accesorios.
- Decorado.
- Iluminación.
- Música.
- Sonido.
EL MEDICO A PALOS
Comedia en tres actos, en prosa
MOLIERE
PERSONAJES
DON JERONIMO
BARTOLO
DOÑA PAULA
MARTINA
LEANDRO
GINES
ANDREA
LUCAS
Palabra: La
palabra se hace presente en todo el desarrollo de la obra, como un simple
monologo o como una conversación entre los actores, por ejemplo.
BARTOLO. ¡Vágate Dios, y qué durillo está este
tronco, El hacha se mella toda, y él no se parte...
¡Mucho trabajo es éste!... Y como hoy aprieta el calor, me fatigo y me
rindo y no puedo más... Dejémoslo y será lo mejor, que ahí se quedará
para cuando vuelva. Ahora vendrá bien un rato de descanso y un cigarrillo, que
esta triste vida otro la ha de heredar... Allí viene mi mujer. ¿Qué traerá de
bueno?
ó
MARTINA. Holgazán, ¿qué haces ahí sentado,
fumando sin trabajar? ¿Sabes que tienes que acabar de partir esa leña y
llevarla al lugar, y ya es cerca de mediodía?
BARTOLO. Anda, que si no es hoy será mañana.
MARTINA. Mira qué respuesta.
BARTOLO. Perdóname, mujer. Estoy cansado, y me
senté un rato a fumar un cigarro.
MARTINA. ¡Y que yo aguante a un marido tan poltrón
y desidioso! Levántate y trabaja.
BARTOLO. Poco a poco, mujer; si acabo de
sentarme.
MARTINA. Levántate.
Tono: Este
elemento es muy importante en una obra, con él se define el entendimiento del
receptor se debe de tener una claridad al momento de hablar así como un buen
volumen correcto a hablar, sin olvidar la dicción del actor, este signo actúa
conjuntamente con la palabra ya que ambos son signos lingüísticos. Como ejemplo
tenemos el siguiente párrafo donde varía la intensidad del tono,
BARTOLO. Mira, mujer, que me vas enfadando.
(Se levanta desperezándose, encaminase hacia el foro, coge un palo del
suelo y vuelve)
MARTINA. Y ¿qué cuidado me da a mí, insolente?
BARTOLO. Mira que te he de cascar, Martina.
MARTINA. Cuba de vino.
BARTOLO. Mira que te he de solfear las
espaldas. MARTINA. Infame.
BARTOLO. Mira que te he de romper la cabeza.
MARTINA. ¿A mí? Bribón, tunante, canalla. ¿A
mí?
BARTOLO. (Dando de palos a MARTINA.) ¿Sí? Pues
toma.
MARTINA. ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
BARTOLO. Este es el único medio de que
calles... Vaya, hagamos la paz. Dame esa mano.
MARTINA. ¿Después de haberme puesto así?
BARTOLO. ¿No quieres? Si eso no ha sido nada.
Vamos.
MARTINA. No quiero.
BARTOLO. Vamos, hijita.
MARTINA. No quiero, no.
BARTOLO. Mal haya mis manos, que han sido
causa de enfadar a mi esposa... Vaya, ven, dame un abrazo.
Mímica: Este
signo debe estar presente en casi toda la obra ya que dan mayor significado a
la palabra y todos los actores hacer uso de este recurso en la obra. Por
ejemplo en el siguiente texto don de se harán signo de admiración y extrañeza
en los actores,
MARTINA. No, señor. Es un hombre extravagante
y lunático, va vestido como un pobre patán, hace empeño en parecer ignorante y
rústico, y no quiere manifestar el talento maravilloso que Dios le dio.
GINÉS. Cierto que es cosa admirable, que
todos los grandes hombres hayan de tener siempre algún ramo de locura mezclada
con su ciencia.
MARTINA. La manía de este hombre es la más
particular que se ha visto. No confesará su capacidad a menos que no le muelan
el cuerpo a palos; y así les aviso a ustedes que si no lo hacen no conseguirán
su intento. Si le ven que está obstinado en negar, tome cada uno un buen
garrote, y zurra, que él confesará.
Nosotros, cuando lo necesitamos, nos valemos de esta industria, y
siempre nos ha salido bien.
GINÉS. ¡Qué extraña locura!
LUCAS. ¿Habrase visto hombre más original?
Gesto: Este
signo está presente en varias situaciones de la presentación ya que permite dar
una mejor comprensión al mensaje hablado e involucra el movimiento del cuerpo
como por ejemplo,
LUCAS. ¿Vamos bien por aquí a Miraflores?
MARTINA. Sí, señor (Señalando adentro por el
lado derecho.) Ve usted aquellas tapias caídas junto aquél noguerón? Pues todo
derecho.
GINÉS. ¿No hay allí un famoso médico que ha
sido médico de una vizcondesita, y catedrático, y examinador, y es académico, y
todas las enfermedades las cura en griego?
ó
D. JERÓNIMO. Esta doncella es mujer de aquél.
(Señalando a LUCAS.)
ó
BARTOLO. (Acercándose a ANDREA con ademanes y
gestos expresivos.) ¿Conque usted es mujer de ese mocito?
ANDREA. Para servir a usted.
Movimiento: El movimiento esta marcado en todo
actor ya que al desplazarse de un lado a otro y salir por la puerta derecha, izquierda
o por el foro permite generar dicho signo pero se ve más enmarcado en lo
siguiente,
BARTOLO. Pues, señor, ya está visto. Esto de
escabullirse es negocio desesperado... ¡ El maldito, con achaque de la
compostura del cuarto, no se mueve de allí!... ¡Ay, pobre Bartolo!...
(Paseándose inquieto por el teatro.) Vamos, pecho al agua, y suceda lo que Dios
quiera.
Maquillaje: Representa
todas las áreas descubiertas de cada uno de los actores en la obra, dadas la
forma de comportarse durante el desarrollo de la misma la impresión dada de
cada uno de ello es:
PERSONAJES
Señor de
barba bien recortada, aspecto de un señor mayor.
BARTOLO:
Como leñador,
señor cuarentón con expresión de cansancio y barba mal cuidada.
DOÑA PAULA:
Joven de
década de los 20, guapa, y con un semblante pálido por su supuesta enfermedad.
MARTINA:
Mujer de de
década de los 30 llegando a los 40, aspecto sencillo y con señas del paso del
tiempo.
LEANDRO:
Joven de
década de los 20 igual que doña PAULA da la impresión de ser bien parecido y
elegante.
GINES:
Señor de
mediana estatura y llegando a los 40 de clase media.
ANDREA:
Mujer
refinada llegando a la década de los 40 da la impresión de ser una mujer que se
cuida.
LUCAS:
Hombre pasado
de los 40, elegante, de la clase media refinado y con cierto conocimiento de
todas las cosas.
Peinado:
Esta bien marcado el uso de sombrero a lo largo del desarrollo de la obra dan
la apariencia de tener unos recorte de cabello formal (actores masculinos) a
diferencia de Bartolo al inicio como leñador, debe de tener el cabello
alborotado y sucio por el trabajo.
En el caso de las mujeres, doña Paula
y Andrea dan la impresión de tener un peinado elegante por el personaje
representado, Martina su peinado es el de una mujer de campo, trabajadora y ama de casa.
Vestuario:
traje (Vestuario): El vestuario es indispensable para dar a conocer la época que
se está representando da la impresión y por la forma de hablar que se está en
el siglo xvII. Don de los dueños de tierras y personas de una sociedad media
alta vestían de traje sastre. Y las personas comunes y corrientes (viven en el
campo), lo hacían de una forma sencilla como en la siguiente descripción,
MARTINA.
Don Bartolo. Fácilmente le conocerán ustedes. El es un hombre de corta
estatura, morenillo, de mediana edad, ojos azules, nariz larga, vestido de paño
burdo con un sombrerillo redondo.
Accesorios: Representan
todos los elementos (objetos) que ayudan al medio en que actúan como por
ejemplo, Sobreros, Arboles, Leña, Basto, sillas, etc.
MARTINA.
Pero, sobre todo, acuérdense ustedes de la advertencia de los garrotazos.
GINÉS.
Ya, ya estamos en eso.
MARTINA.
Allí, debajo de aquel árbol, hallarán ustedes cuantas estacas necesiten.
LUCAS.
¿Sí? Voy por un par de ellas. (Coge el
palo que dejó en el suelo BARTOLO, va hacia el foro y coge otro, vuelve y se le da a
GINES.)
Decoración: El decorado es el encargado de dar el tiempo y espacio en el cual se
realizo la historia, de acuerdo al escritor se tiene,
La escena
representa en el primer acto un bosque, y en los dos siguientes una sala de
casa articular, con puerta en el foro y otras dos en los lados. La acción
comienza a las once de la mañana, y se acaba a las cuatro de la tarde.
Iluminación: Este signo
debe de estar presente en toda la obra ya que enfatiza las escenas por ejemplo
en los momentos en los que cada personaje habla consigo mismos, se puede crear
una iluminación más fuerte en el actor que lo hace.
Música: debe estar presente en varias de las situaciones que se presenten en
el desarrollo de la obra el único momento claro de música en la lectura se encontró,
BARTOLO.
En el alcázar de Venus, junto al dios
de los planetas, en la gran Constantinopla, allá en la casa de Meca, donde el
gran sultán baja, imperio de tantas fuerzas, aquel Alcorán que todos le pagan
tributo en perlas; rey de setenta y tres reyes, de siete imperios... (Bebe.)
De siete
imperios cabeza; este tal tiene una hija que es del imperio heredera.
Sonido: dentro del signo del sonido se pueden incluir todos los sonidos
naturales y artificiales o efectos de sonido que den realce en la obra como por
ejemplo,
- Sonido del hacha al rajar trozos de leña.
- Sonido de golpes con un trozo de madera con un sonido algo exagerado hacerla una situación cómica al momento de ser golpeada por Bartolo.
- Una puerta al entrar o salir algún personaje.


Los signos los introduce el autor en las acotaciones y ahí que no sea necesario escribir grandes párrafos para descubrir determinado signo. Por ejemplo, La Mímica del rostro se presenta con la risa en el siguiente parlamento. Don JERÓNIMO. Vaya, gracias a Dios que ríe la pobrecita.
ResponderEliminarBARTOLO. ¡Bueno! ¡Gran señal! ¡Cuando el médico hace reír a las enfermas es linda cosa... 6/10